martes, 15 de mayo de 2012

APLICAR LA COHERENCIA A MI VIDA...y otros menesteres




"Lo más importante no es lo que te pasa, sino lo que haces con lo que te pasa"

Hace unos años que comenzó mi andadura por el mundo apasionante del desarrollo personal. Un camino que tiene un punto de partida pero que afortunadamente nunca termina, cada paso que das es un motivo de crecimiento personal. En este camino, uno de los puntos de inflexión ha sido el establecer mis valores fundamentales, aquellos que son el pilar que mueves tu vida, que la da sentido. No es una tarea fácil, incluso puede llegar a variar en ciertos momentos de tu vida, pero os aseguro que es necesaria porque son tu brújula para caminar y vivir con sentido. No es mi intención hablar en este post de valores, pero es mi carta de presentación para lo que viene ahora. 

Por mi profesión como orientadora laboral y por mi vocación hacia la persona, han sido muchos los talleres, las jornadas, los eventos que he realizado con el fin de motivar, apoyar, reorientar la búsqueda de empleo de muchas personas con perfiles muy diferentes, sobre todo en estos últimos años, y en todas estas acciones he sentido o escuchado la frase "claro, qué fácil es hablar cuando estás en esa situación: hablas de valentía, de motivación, de acción, de creatividad, etc, pero tú estás trabajando". Pues bien, ahora os hablo desde otra posición, desde la posición de una persona que está en desempleo, a dos meses vista de recibir el más maravilloso regalo que puede darte la vida, una hija y con una situación laboral, ni más difícil ni menos que la de cualquier otra persona en desempleo en estos tiempos de incertidumbre. 

Y aquí enlazo con el principio de este post. Si hay un valor para mí fundamental en mi vida es la coherencia y la integridad. Por ello, quiero reflejar en este espacio que tengo para expresarme como realmente soy, que me permite compartir emociones, reflexiones, incertidumbres...mi pequeño Manifiesto ante esta nueva situación en la que me encuentro, y que espero refleja con coherencia aquello que he intentado transmitir antes y lo que vivo ahora a todas aquellas personas con las que he compartido talleres, formación, etc. 

1º. Todo cambio produce sentimientos de incertidumbre ante un futuro incierto, genera cierta ansiedad, necesita de un tiempo de adaptación, incluso y por qué no, un tiempo de "luto" por lo perdido o dejado atrás. A mí esto me ha sucedido. He podido comprobar que en este tiempo he estado mucho más nerviosa, susceptible, pensativa...Además por mi situación personal, tengo que ser consciente de que llegan unos meses de mucha dedicación a mis niños, a su cuidado, a su educación... (una situación que yo elijo desde mi libertad, ya que otro de esos valores que guian y dan sentido a mi vida es la familia). Así que, la cosa se complica...

2º. Me acompañan unos personajillos (siempre han estado ahí, pero a veces mi fortaleza hace que apenas escuche susurros) que NO son precisamente "potenciadores" de mis virtudes. Son esos personajes saboteadores que te hablan bajito pero ¡cómo se hacen oir! y te dicen: "vas a perder muchas oportunidades ahora", "vaya momento para quedarte en paro" "vaya pereza volver a empezar a buscar otro camino" "y qué va a ser de tí ahora..." " o te sacrificas o vas a perder muchos trenes"...Pues sí, yo también los tengo "acloplados" a mis oídos y hay veces que son muy pesados y gritan mucho!

Hasta aquí todos esos sentimientos y sensaciones "negativas" pero también muy normales, que me están acompañando estos día. A partir de aquí viene mi parte potenciadora, aquella que me da fortaleza y en la que te aseguro que estoy dedicando toda mi atención y tiempo, porque tengo claro que es la que me hace ver las cosas desde un punto de vista mucho más enriquecedor y optimista. 

3º. Soy una persona optimista. Pero me gusta hablar de un Optimismo Activo. Es decir, no me vale con sentarme en el sofá de mi casa, y concentrarme mucho mucho pensando, "venga Julia, que esto seguro que pasa, que van a venir tiempos mejores,que seguro que pronto te llaman para trabajar, tu tranquila" (como dicen los Celtas Cortos "tranquilo majete en tu sillón..."). Pues no, eso para mí no es ser optimista. Para mí el optimismo tiene que ver con ser consciente de tus capacidades, fortalezas, actitudes y de que con todas estas herramientas con las que cuentas vas a salir adelante fortalecida, vas a caminar hacia donde tu quieras y vas a conseguir tus objetivos. Y yo soy Optimista Activa. Estoy segura de que cuento con muchas potencialidades (y aquellas que me faltan las trabajo y las persigo para mejorarlas...en eso consiste la Empleabilidad, en ir adquiriendo competencias, actitudes, fortalezas para tener mayor capacidad de consecución de tus objetivos) y que de mí depende que las cosas cambien. Mira lo que estoy diciendo, "de mí depende", asumo mi responsabilidad ante la vida, no pienso caer en el victimismo ni la culpa porque eso me lleva a la desesperación y a convertirme en marioneta de las circunstancias y de la vida, y a eso, sinceramente, me niego. 

4º. No sé si mi camino irá hacia el mundo del emprendimiento o hacia el empleo por cuenta ajena...pero lo que sí que tengo claro es que yo pienso y actúo como una profesional independiente, yo gestiono y decido cómo va a ir encaminada mi carrera profesional. ¿Y cómo consigo esto? lo primero, teniendo claro cuál es mi objetivo profesional (que lo tengo bastante claro), trabajando en crearme una marca personal que permita diferenciarme, ser única en el mercado (y aquí quiero remitirme a un post que me ha encantado de Andrés Pérez Ortega, experto en Marca Personal, "La vida no es un decálogo" o "Cuántos años tienes" Andrés nos explica que la Marca Personal es una carrera de fondo, que dura toda una vida profesional y que no podemos crearnos una marca ni en diez pasos ni en dos meses. Es nuestra huella profesional y personal y es un proceso a largo plazo que hay que cuidar, trabajar y mantener en el tiempo. Y depende sobretodo de un trabajo personal y de autoconocimiento. Y además ¿por qué no? pienso aliarme con mis personajillos saboteadores (si,si, cogiéndoles de la mano, no eliminándolos). Aquí quiero pararme un momento porque el miedo, la pereza a salir de tu zona de confort, la inseguridad, etc pueden estar dicíendonos algo, están ahí por algo y yo te animo a que hables con esos personajillos, pregúntales porqué están ahí, que necesitan de ti para que se conviertan en aliados, no en enemigos paralizantes, y seguro que si les escuchas van a ser tus cómplices. Yo estoy en ello y aunque algunos están muyyyy pesados, seguro que con constancia y paciencia lo voy a conseguir!

5º Afortunademente cuento con una red de amigos/as, de profesionales, muy enriquecedora. Soy una persona creativa, inquieta, con iniciativa y todo esto me ha ayudado a conocer personas de gran riqueza personal y profesional y a descubrir gente amarilla como les llama Albert Espinosa en su libro Mundo Amarillo, de esa que te marca en la vida, aunque sólo hayas compartido minutos u horas con ellos. Cuido y potencio mi red de contactos, pero desde la Autenticidad. Y aquí te recomiendo el post de una de las grandes, María Luisa Moreno, Zumo de Empleo. Nadie como ella para hablar clarito de esto: "Hasta el Networking y más allá". Es decir, para mí esa red es una red de gente que me aporta y con la que comparto inquietudes, alegrías, éxitos, miedos...no me interesa el networking por que sí, por interés únicamente profesional, yo quiero ir más allá, y contactar con la parte humana de la persona. Esos son los contactos que perduran, enriquecen y fortalecen tu camino. Cuido mi entorno y me rodeo de estas personas que me motivan y me cargan de energía y me aparto de aquellas otras personas tóxicas que me nublan el día. Sobre esto te animo a que leas el post de Francisco Alcaide, "El alimento de la mente es el entorno" , revelador y que invita a la reflexión.

6º Y sobretodo, disfruto del momento. Esta situación me está permitiendo hacer cosas que hasta ahora no podía hacer: dedicar más horas a mi hijo y mi pareja, a cuidarme durante las últimas semanas de embarazo, a mis aficiones, a reflexionar de una manera más pausada y serena sobre mi persona, mis emociones, mis siguientes pasos profesionales, profundizar en el apasionante mundo del coaching (este es mi objetivo profesional), seguir formándome, cuidar más mis amistades, contactos, descubrir nuevas oportunidades...y seguir trabajando. Si, si, seguir trabajando en caminar hacia lo que me apasiona, hacia mi sueño, porque eso es lo que da sentido a mi día a día, lo que me hace disfrutar y sobretodo, lo que me ayuda a CRECER como persona. (y sabes? esa es mi misión en la vida, Crecer, porque si yo crezco, estoy segura que facilito y acompaño a las personas de mi alrededor y a las que quiero en el alma, a que CREZCAN también)


sábado, 28 de abril de 2012

Cuando los sueños se cumplen

Cuando comencé mi andadura por el 2.0 y descubrí el blog de Francisco Alcaide, me encantó, en especial ese espacio dedicado a los blogueros; me permitió descubrir personas a las que admiro y considero grandes, no sólo desde el punto de vista profesional, también grandes de corazón. Y me dije, Julia, algún día tú tienes que estar ahí. ¡Y ese sueño se ha cumplido! ¡Gracias!
http://www.franciscoalcaide.com/2012/04/homenaje-los-bloguerostuiteros-79-julia.html

miércoles, 18 de abril de 2012

¿Generación Perdida?

Hace unos días que en Facebook ví un vídeo que se llama "Generación Perdida". Es uno de esos vídeos que al igual que escritos de esos que te llegan a tu email "Yo también nací entre 1977-1988" o cosas a sí, nos recuerdan cómo fué nuestra infancia, con qué personajes televisivos, de comic...crecimos, cómo nos divertíamos...seguro que sabes de lo que hablo. Sino, te dejo el enlace de este último video para que te hagas una idea.

Yo quiero aprovechar este pequeño espacio en el que puedo compartir contigo mis opiniones, puntos de vista, etc, para decir alto y claro: Yo no formo parte de esa Generación Perdida y por supuesto no considero que mi generación está perdida.

Es cierto que crecí con Espinete y todos los dibujos que había entonces, con el Un dos tres y todo lo demás, vale y qué? yo me quedo con que al igual que los niños y niñas de ahora, disfrutaba jugando y compartiendo tiempo con mis amigos y amigas del pueblo donde nací y viví mi infancia y parte de juventud (un pueblo con magia, por cierto, te invito a que lo visites, te lleves una mochila y recorras sus calles, sus montes y hables con su gente. Está en un pequeño valle de la Sierra de la Demanda Burgalesa, se llama Pradoluengo) y los fines de semana que mis padres tenían más tiempo para estar conmigo y mis tres hermanos nos íbamos al monte con un bocata, como ahora lo hacen muchas familias, y claro que estudiaba con ilusión, al igual que muchos niños y niñas de ahora que quieren aprender, siente curiosidad por saber, pasarlo bien en clase...

Yo no estudié para tener una casa de no sé cuantos metros cuadrados, tener un trabajo para toda la vida, encontrar mi media naranja y formar una familia...y comer perdices. Ese no era el mensaje que mis padres me transmitían cuando me animaban y motivaban para que estudiara. El mensaje que recibí siempre de mis padres era que tenía que estudiar o dedicarme a aquello que me gustara, me motivara y sobretodo que me hiciera feliz!

Cuando veo este video de la generación perdida pienso en si de verdad mi generación es así: ¿eso esperábamos de la vida? casa, una media naranja, trabajo fijo, cochazo, ...Yo de la vida espero disfrutar cada minuto con las personas a las que quiero (me da igual que sea en una casa, en el barrio tomando unas cañas, en el monte dando un paseo o haciendo deporte con amigos/as, viajando...), espero ilusionarme y esforzarme por sacar adelante cada proyecto y cada reto que me proponga, espero viajar, ser capaz de educar a mis hijos en valores, en emociones, ser auténtica, reirme mucho, compartir, aportar por un mundo más justo...eso espero yo de la vida y para eso estoy viva.

Somos una generación que está viviendo un momento único y que tenemos la oportunidad de aportar nuestro YO (con todo lo que ello implica) y el NOSOTROS para Evolucionar. Es ahora cuando empiezo a oir hablar de valores, de la importancia de educar desde la infancia en emociones, de liderar e innovar, de emprender, de ilusión, de motivación. Y pienso que está en nosotros/as y en nuestra generación, movernos, actuar, cambiar viejos paradigmas sociales, educar a nuestros hij@s en valores humanos de respeto y amor hacia los demás, el crear lazos y proyectos comunes para mejorar, el ser más solidarios los unos con los otros...Entonces, ¿porqué somos una generación perdida? claro que hay cosas que tenemos que cambiar, otras que no se pueden permitir, motivos por los que levantarnos, protestar y sobretodo, HACER. Yo también tengo días de esos que te caes, que lo ves todo negro...pero cuando dejo de escuchar las quejas constantes de mi alrededor, me alejo del victimismo ("mira lo que ha hecho la sociedad con nuestra generación...!) cuando elijo mi entorno, como dice en un post que os recomiendo ("El alimento de la mente es el entorno")Francisco Alcaide, entonces se abre mi mundo y veo que estamos en un momento de RETOS, de Renovación, de Reinventarte, de vuelta a lo ESENCIAL del ser humano y eso me motiva a seguir, a luchar por mi sueño, a buscar y unirme a gente que vale la pena, que se siente protagonista de su vida, que toma las riendas y está viviendo este momento como algo único, como su OPORTUNIDAD para vivir la vida que ella/el elije y quiere vivir.

Yo no quiero formar parte de una generación perdida, sino de una Nueva Ciudadanía Política. (Ruben Turienzo, post motivante y cautivador):
"No me digas que no puedes, porque solo en tu voz está el poder.
No me digas que no sabes, porque necesitamos aquello que tu conoces.
No me digas que no quieres, porque entonces ciudadano… entonces ya está todo perdido."

¡¡"Ha llegado el momento de conquistar la sociedad que todos y todas queremos y tú eres una pieza clave"!!